domingo, 27 de enero de 2008

Sin mirar atrás

 

Retahíla de despropósitos, sinsentidos encadenados, palabras necias y vacías en bocas de mala dicción y pésimos propósitos.

 

Así suenan a mis oídos las palabras y discursos, construidos sobre la base de la demagogia y el insulto, las nuevas andanadas que los líderes de la extrema derecha lanzan ante los ciudadanos sin tener la decencia de mirar atrás.

 

Así pues, tenemos hablándonos del fin de mes, de las hipotecas y de los precios a personajes como Arias Cañete, el hombre que arruino a cientos de pequeños ganaderos por su desastrosa gestión de la crisis de las vacas locas. A don Ángel Acebes el hombre que aseguró que había sido ETA. Lugar destacado para Zaplana, ministro del decretazo que pretendía robarnos derechos a todos los trabajadores, entonces el fin de mes no era preocupante, al menos para el…Y por ultimo el Sr. Rajoy, ese gran experto en economía, medio ambiente y gestión pública. El mismo que hablo de hilillos de plastilina, el mismo que congelo los salarios de los trabajadores públicos y el mismo que lleva cuatro largos años rumiando una derrota nunca aceptada, por lo tanto, también el mismo que no respeto nunca la voluntad del pueblo.

 

Hablan de las hipotecas todos estos pintorescos personajes. Sin mirar atrás. Y cuando hablan de ellas se olvidan de que fue su ley la que puso todo el terreno en manos de contadas personas que luego especularon con ella a su antojo, que la burbuja inmobiliaria se inflo con los soplidos animados de sus amigotes, los mismos que como ellos no saben que es eso de llegar a fin de mes. Tampoco espero que lo entiendan.

Los pisos subieron más durante sus ocho años de gobierno que en ninguna otra época en este país, y luego se permiten el lujo de criticar la gestión de este gobierno…

 

Quizás cuando hablan de los precios tampoco miran atrás. En el año dos mil dos con la entrada del euro los consumidores sufrimos las mayores subidas de precios encubiertas que jamás podríamos llegar a imaginar, entonces el gobierno del partido popular del que formaban parte como ministros todos aquellos que ahora critican tanto no supo poner freno a aquella situación.

 

Ahora es mas que nunca cuando nadie debe olvidar de donde viene toda esta gente que copa la derecha española, todos estos señores que ayer eran "niños bien" y que como niños de bien educan a sus hijos. Que triste que hablen de llegar a fin de mes las buenas gentes que contemplaron con gran alegría como la hija del anterior presidente del gobierno se casaba con la pompa de una princesa ¿pero quien puede pensar que a estos políticos les importen los trabajadores y sus hijos? Ellos ya disponen de todo, porque todo se lo pueden pagar. Por eso mismo potenciaron la educación privada, la sanidad de pago y por eso sacaron menos plazas de policía en ocho años que el gobierno actual en cuatro, supongo que dirán aquello de que la seguridad para el que se la pueda pagar. Hablar es fácil, parece que mirar atrás no lo es tanto.

 

Así pues invito a todos los trabajadores y trabajadoras de este país y a sus hijos e hijas, a que reflexionen sobre el discurso que ahora exhiben y la realidad de lo que hicieron en su momento. Que voten con el corazón y sabiendo quienes son y de donde vienen, hemos avanzado y sufrido mucho para que ahora vengan a obligarnos a desandar el camino de los derechos adquiridos. Les invito a votar, a ellos si, mirando atrás.

viernes, 18 de enero de 2008

Mirando por los ciudadanos

Mirando por los ciudadanos

 

 

 

Lo acontecido recientemente en el seno del partido popular es una clarísima muestra del amor que tienen estos políticos por los ciudadanos y sobre todo por sus votantes.

 

            Impresionante ha resultado el comprobar como don Mariano Rajoy no solo, no cuenta con el apoyo de los grandes barones de su partido, si no que estos llevan pensando en su sucesión desde hace demasiado tiempo.

 

            Y digo esto porque, con las acciones llevadas a cabo de un tiempo a esta parte, y culminadas en la reunión del pasado día quince en la calle Génova, queda bastante a las claras que este baile de intereses, este pique barriobajero y pendenciero entre Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz Gallardon esta orquestado porque nadie dentro del partido popular puede llegar a imaginarse una victoria electoral el próximo nueve de marzo, pues de sobra saben que no han ofrecido nada a los ciudadanos. Y estos personajes que se mueven en el mundo de la política por intereses particulares saben que el premio es muy gordo, que culmina sus ambiciones.

 

            Así pues y con este escenario los dos mandatarios de Madrid llevan tiempo haciendo dejación de funciones y buscan su hueco para colocarse en la primera fila de la escena política nacional para que les sirva de lanzadera tras la derrota del 9-M. Ese es el amor que tienen a los ciudadanos que les eligieron, así respetan a todos los votantes, esos son sus intereses altruistas de construcción de una sociedad mas justa.

 

            Quien fuese lo suficientemente crédulo para pensar que un partido situado en lo más rancio de la derecha iba a dejar que un político de centro-derecha como Alberto Ruiz Gallardon tuviese su sitio en las listas habrá bajado de golpe a la triste realidad. Los extremistas del partido popular no iban a permitir tal cosa, en realidad harían todo lo necesario para que no llegara a suceder, incluso amenazar con la dimisión como la Sra. Aguirre.

 

            Tristeza provoca el ver como aquellos que tienen la labor de velar por los intereses y el bienestar de los ciudadanos no respetan la soberanía de estos. Y tristeza produce el que el principal partido de la oposición en vez de enderezar su rumbo y plantar cara a los problemas de la sociedad, se conforme con la difamación y el discurso político carente de contenido y propuestas, mientras cada vez vira mas su rumbo hacia la extrema derecha.

jueves, 17 de enero de 2008

Cierre de LEAR: ¿Y ahora qué?

Cuando en los primeros días del año 2006 se anunciaba un expediente de regulación de empleo en la planta de LEAR sonaron las sirenas de alarma. A este expediente le siguió otro, y ahora hemos llegado al definitivo. Esta situación, en realidad no pilló por sorpresa a ciertos sectores de la sociedad abulense, que ya podían entrever desde hacia un tiempo por dónde se estaba encauzando la situación.

Resultaron sorprendentes las declaraciones que por aquellas primeras fechas vertieron algunos destacados mandatarios, tanto del Ayuntamiento de Ávila, como de la Junta de Castilla y León, tratando de "tranquilizar a la opinión publica", tildando de catastrofistas a quienes auguraban el desenlace de la situación y haciendo caso omiso de las recomendaciones y peticiones de transparencia que desde muchos sectores les hicimos llegar.

Decía el alcalde de Ávila, cuando se anunciaba el segundo ERE, que "pedía perdón", porque, según el, la empresa le engañó cuando le prometió que no plantearía ningún nuevo ERE. ¿Pero qué clase de alcalde se deja engañar por los directivos de una multinacional? ¿Qué asesores tienen tanto el Ayuntamiento de Ávila como la Junta de Castilla y León para no darse cuenta de que la finalidad era el cierre de la planta? ¿Cómo no se dieron cuenta de algo que los propios trabajadores ya sabían?

Se podría disculpar estos errores, pues sabemos (ya que los hechos lo demuestran) que los últimos equipos de gobierno no han tenido en cuenta para nada el desarrollo industrial de nuestra ciudad, y claro, cuando no se sabe de algo, es lógico que a uno le engañen. Pero no cabe el perdón en este caso, por una sencilla razón. Porque es imperdonable que el equipo de gobierno municipal haya hecho una gestión tan lamentable, que tiene como consecuencia inmediata el cierre de uno de los motores económicos de Ávila y provincia. También porque es imperdonable que una empresa que contó con 1.600 trabajadores vaya a echar el cierre en menos de dos años y porque es lamentable la situación en que van a quedar dichos trabajadores.

Mientras, José Francisco Herrero, el entonces teniente de alcalde de Empleo, decía el día 31 de enero de 2006 que "la Administración Local se ha comprometido con LEAR para garantizar su continuidad en Ávila".

La pregunta es ¿mentía o, como el alcalde, es un ignorante en materia industrial? ¿También a él lo engañaron? A fecha de hoy, Hernández Herrero es el portavoz del equipo de gobierno, pero por dignidad política podría haberse planteado su dimisión hace bastante tiempo. Nunca es tarde.

La realidad es que ahora nos enfrentamos a un serio problema. Quizás el Ayuntamiento podría haber hecho bastante más en esta crisis; quizás el consejero Tomás Villanueva podría haber puesto a trabajar a alguien en todo este asunto. Pero es mejor no hacer demagogia. Cuando una multinacional decide la deslocalización de una factoría de una manera firme poco se puede hacer. Pero por lo que sí pueden exigirse responsabilidades es por la nefasta política industrial que ha llevado a efecto el equipo de gobierno.

Si cuando se advirtió de la necesidad de crear empresas fuertes, de diversificar el tejido industrial de Ávila y de la necesidad de dar mayor impulso al polígono de Vicolozano (ejemplo de especulación), éste hubiese escuchado, ahora mismo estaríamos hablando de un escenario distinto del mercado laboral de Ávila.
Las grandes empresas son necesarias para dar estabilidad, calidad y seguridad en el empleo. En definitiva para que los jóvenes abulenses podamos encarar nuestro futuro con optimismo sin tener que abandonar nuestra ciudad.

Señores del Ayuntamiento y de la Junta de Castilla y León, apuesten por quedarse en propiedad los activos de la empresa y ofrézcanselos a empresas fuertes, si es necesario cédanlos. Apuesten por la creación de un parque tecnológico, confiamos en que no todo sean promesas sin cumplir. Y sobre todo no pongan trabas a las empresas que se quieran instalar a nuestra ciudad.

Quiero por último mostrar todo mi apoyo a los trabajadores que han salido y a los que todavía pertenecen a la plantilla. Ellos pagan por una situación de la que no tienen culpa. De nuevo, la cuerda se volvió a romper por el extremo mas débil. Mientras ellos piensan en como saldrán adelante, el Sr. Alcalde, el Sr. Herrero y tantos otros continuaran cómodamente sentados en el sillón que les otorgó la soberanía popular.